Y el defecto se hizo belleza

Los gatos siameses tienen esta peculiar distribución de colores en su capa por una curiosísima combinación de genética y temperatura. La enzima responsable de dar color a su pelo sólo funciona bien a temperaturas más frías.

Por eso cuando nacen son muy claritos, vienen de estar muy calentinos en el útero de mamá, y según van creciendo van oscureciendo.

También por eso sus extremos, ahí donde el cuerpo tiene menos temperatura, tener más pigmento.

Proceden de Siam, lo que hoy es Tailandia, y algunas cosas muy suyas son:
– Que son muy «habladores», vocalizan más que la media.
– Ellas son precoces al alcanzar su pubertad y explosivas manifestando sus celos.
– Muchos tienen estrabismo, y también alguna vertebrita del rabo torcida.
– Son gatos adorables y muy buenos compañeros.

A mí me encantan!!!!

Pues nada… a darle caña al martes!!! Feliz día!!!!