Por comer dulce se vuelven ciegos?

Qué hay de cierto en ésta afirmación tan popular?

Pues la verdad es que hay algo. Los perretes son omnívoros oportunistas, su metabolismo en realidad no es tan tan omnívoro como ellos quisieran. No encajan muy bien la glucosa, y como consecuencia de ello tienen facilidad para volverse díabéticos.

Luego, lo que sucede es que una diabetes mal controlada puede tener como consecuencia daños oculares, incluso hasta la ceguera.

Sabiduría popular, sí, a veces tiene una base científica.