¿Alguna vez te has planteado cocinar para tu perro?

Hoy os quiero hablar sobre la alimentación casera, a base de productos naturales y de temporada, para nuestros perros. Para ello os voy a hablar de la guía que sigo para las “recetas” que preparo para mi perrita Clara. Esta guía es mi interpretación personal de la dieta BARF (Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados, ACBA en castellano).

Proteinas

Las proteínas deben ser el ingrediente con más peso en la alimentación de un perro (entre un 60 y un 70%, es decir, 600 o 700 gramos si vamos a preparar un kilo). Las podemos aportar crudas o cocinadas, teniendo en cuenta que la carne o el pescado que se dan en crudo deben ser congelados previamente un mínimo de 3 días.

Se consideran proteínas todo tipo de carnes (pollo, conejo, cerdo, vacuno…), vísceras, pescado, huesos carnosos (así llaman en la dieta BARF a las carcasas de pollo y los trozos de conejo), huevos, quesos (especialmente el queso cottage) y otros ingredientes como el tofu, los yogures, algunas legumbres especialmente proteicas.  En las fotos podéis ver los ingredientes que yo utilizo para hacer la comida de Clara.

Dentro de la carne, la mayor proporción van a ser cuerpos de pollo y trozos de conejo. Yo sé que da un poco de sustito al principio dar a tu perro carcasas de pollo, que llevan años y años siendo lo más demonizado y lo más horrible que se le podía dar. Todos hemos oído que los huesos de pollo se astillan… pero ¿cuándo se astillan? El hueso se vuelve como cristalitos con astas punzantes cuando pasa por un proceso térmico, una costillita de pollo cruda no se astilla. De todos modos, siempre hay que vigilar de cerca a nuestro perrito las primeras veces que le damos este tipo de alimentación y tener en cuenta su “personalidad”. Los perros demasiado ansiosos, ante un primer contacto con este tipo de comida, podrían comerlo todo de un golpe y atragantarse.

Cereales

En una dieta estrictamente BARF no se utilizan cereales, aunque a mí sí me gusta añadir una pequeña parte de “pseudocereales”, que se encuentran a caballo entre cereales y legumbres en su composición proteica, y tienen muchas propiedades beneficiosas: el amaranto, la quinoa, el trigo sarraceno, el mijo… Se elaboran muy muy cocidos, que estén pastosos. Existe abundante bibliografía que apoya el uso de muy pequeña cantidad de estos “pseudocereales” para aprovechar mejor la ración y ayudar en el crecimiento. 

Fruta fresca 

Siempre es buena idea ir variando y añadir frutas de temporada. A mí me gusta mucho utilizar papaya y frutos rojos con un poco de manzana. Yo se lo hago en puré… porque a Clara no le gusta nada la fruta.

Se puede utilizar casi cualquier tipo de fruta, a excepción de las uvas. Hay algunos perros a los que no les sientan muy bien los cítricos, y también hay perros que no toleran bien los frutos de pelo…. me refiero a melocotones, albaricoques… Hay que tener mucho cuidado siempre con las pepitas de las frutas, nunca se pueden añadir. 

Verduras

Dentro del apartado de verdura, lo más indicado es utilizar verduras de hoja verde. Algunas tienen más propiedades que otras, está muy de moda utilizar kale. Hay muchos estudios sobre sus propiedades y parece una buena opción, aunque al ser muy fibroso normalmente lo detectan y no les gusta.

Algunas verduras se pueden dar en crudo, como pequeñas hojas de espinacas baby, pero por lo general hay que cocerlas. A Clara, las verduras yo también se las hago en puré.

Condimentos y suplementos

En mis recetas yo soy muy fan de la cúrcuma, que tiene muchísimas propiedades. También utilizo un poco de tomillo y al final del todo un suplemento alimentario que se llama “BARF Complex”, unas semillas de chía trituradas y un poquito de aceite de oliva. 

En las fotos podéis ver las carnes una vez mezcladas con el resto de ingredientes, incluyendo el puré de frutas y verduras, y sobre todo ello, la cúrcuma.

Raciones

La cantidad diaria es aproximadamente de un 3 a un 5% del peso corporal del perro adulto, y puede llegar a hasta casi el doble si el perro es cachorro o está en crecimiento. La forma de administrarla depende del tamaño del perro. Perros medianos y grandes toleran bien una sola ingesta diaria. Para perros más pequeños deben de ser dos, a veces incluso tres comidas al día, si el perro es muy pequeñito. Los cachorros deben de comer más veces al día que los perros adultos. 

Tampoco hay que obsesionarse con los pesos de cada cosa, ni con las proporciones, como una madre no se obsesiona en si en el plato de su hijo hay un tanto por ciento de patatas y un tanto por ciento de filete.

Sé que todos tenemos en mente que lo único que es bueno y completo, y perfectamente equilibrado y adecuado, es el pienso. Y que hacerles la comida va a acarrear deficiencias. De hecho, en algunos países el pienso se llama “balanceado”. Toma ya campaña!!! Pero son todo inseguridades que tenemos que borrar, y que, si un día te apetece cocinar para tu querido peludín, seguro que te lo agradecerá. 

Espero que os haya servido de ayuda. Y para cualquier duda ya sabéis donde me podéis encontrar!!!!